Los radicales libres son moléculas muy reactivas, necesarias para realizar determinadas funciones y mantener el estado de salud pero a su vez, cuando hay un exceso de radicales libres en nuestro cuerpo, estos pueden destruir los antioxidantes de nuestras células. Los antioxidantes son compuestos químicos que nos protegen del daño de los radicales libres. O sea, que el consumo excesivo de alcohol, aumenta la producción de radicales libres y destruye los antioxidantes que necesitamos para proteger a nuestra piel contra los rayos ultravioleta del sol.
La buena noticia es que las plantas, las frutas y verduras producen su propia protección contra el daño que producen los rayos del sol de manera natural, así que nosotros podemos ayudar a nuestro cuerpo a protegerse de los radicales libres del sol al consumir alimentos con un alto contenido de antioxidantes. Cuando consumimos alimentos con un alto contenido de antioxidantes, estos suplen nuestra sangre de protección contra los radicales libres y a la vez nuestros tejidos se suplen de antioxidantes que protegen los tejidos de la piel.

Algunos de los alimentos con un alto contenido de antioxidantes incluyen los arándanos, las frambuesas, las fresas, las zarzamoras, la espinaca, el betabel, el chocolate amargo, las alcachofas y la col rizada o kale, entre otros.
Incluir en su dieta alimentos ricos en antioxidantes le pueden ayudar a reducir el impacto de los rayos ultravioleta en la piel y por ende el riesgo de padecer de cáncer en la piel, en un 40 por ciento. Mientras que consumir alcohol puede reducir dramáticamente los niveles de antioxidantes en la piel a tan solo 8 minutos de su ingestión.